Para celebrar este día tan romántico (aunque deben serlo todos!) y el primer libro recién “horneado” de su pareja, una buena amiga me pidió algo especial. Aquí tenéis el resultado.
Una dulce tarta de clásico bizcocho genovés muy suave, con relleno de crema pastelera y con una capa de cobertura de ganache de chocolate. El decorado es de fondant de colores, modelado con un poco de imaginación y mucho cariño. Mis estecas, indispensables, me ayudaron con los detalles del libro.
